¿Messimismo?

Estos últimos meses tuve la oportunidad de poder viajar, de conocer nuevas culturas. Estuve concretamente en Buenos Aires, Argentina. Pasé seis meses en el país del tango, del mate, el asado, Un país donde ser argentino es sinónimo de orgullo. Tuve la suerte de llegar en pleno Mundial, ese Mundial donde muchos no daban ni dos pesos por la selección albiceleste. Tan sólo unos pocos soñábamos con una final entre Brasil y Argentina en el mítico estadio Maracaná. Aún menos éramos los que confiábamos  en ver a Messi levantando ese tan ansiado trofeo que lo coronaría como el mejor de todos los tiempos. Pero desgraciadamente no fue así. Argentina llegó a la final, pero no pudo ganarle a la gran favorita: Alemania. Mejor dicho, no pudieron sacar provecho de la soberbia de los germanos, que se veían ganadores después de golear a Brasil en la semifinal por 7 a 1. Y la verdad que los de Joachim Löw no estuvieron muy cómodos sobre el terreno de juego, incluso otro gallo cantaría si el arbitro hubiese pitado ese penalti clamoroso de Neuer sobre Higuaín.

Después de esa final, muchos seguidores del deporte rey fueron injustos con Messi. Muchos lo criticaron cuando subió a recoger el balón de oro del Mundial, como si hubiese sido el mismo el que se otorgara el premio. Incluso al poco tiempo, estuve con un grupo de periodistas y estaban comparando a Messi con Maradona. En ese momento, una gran duda existencial me invadió el cuerpo, y tuve que preguntarlo:

¿Si Messi hubiese levantado la Copa como Maradona lo hizó en el ’86, seria el mejor jugador del mundo?

Hubo un silencio sepulcral, las miradas lo decían todo. Incluso a alguno se le escapó una sonrisa irónica. La verdad que solo con la reacción tuve una respuesta. Pero por suerte, me contestaron. Me explicaron que Maradona no es el mejor jugador del mundo por sus títulos, sino por su personalidad, su forma de ser, esa manera de sentir la camiseta, lo que le dio a Argentina, por las dificultades que tuvo para llegar donde llegó proveniendo de una familia humilde y de clase baja. La respuesta fue unánime. Todos me contestaron lo mismo. Yo por miedo a salir apedreado, me guarde la opinión, pero mi cabeza no dejó de trabajar. Empecé a pensar en las respuestas dadas:

  • La personalidad y esa manera de sentir la camiseta de Maradona le da el título de mejor jugador del mundo. Entiendo esa manera de ser que tienen los argentinos, tan pasional y orgullosos de su camiseta, pero para mi eso no es una respuesta. Y es cierto que Messi, en algunas ocasiones parece sueco o noruego por su frialdad, pero no por eso le duele menos perder una final con su selección o siente menos a camiseta. Seguramente lo demuestre en otros momentos. Los tímidos somos así, mostramos nuestros sentimientos en privado cuando nos sentimos en confianza. Y delante de 100.000 personas, yo tampoco me sentiría muy confiado…
  • La dificultad. Maradona tuvo una infancia muy complicada, viniendo de una familia muy humilde y  tuvo que sacarse las castañas del fuego el solo. Y lo admiro por eso. Pero ¿y Messi? Cuando ningún club argentino quiso arriesgar ni pagar el tratamiento carísimo de hormonas que necesitaba par seguir jugando al fútbol. Un club de Europa vino para pagar ese tratamiento. Y Messi, con tan solo 11 años tuvo que elegir entre irse a mas de 10.000 kilometros para hacer lo que mas le gustaba en el mundo, o quedarse con su familia. El resto, ya lo conocemos.

Esto no es para quitarle méritos a Diego Armando Maradona, futbolista que realmente admiro y que nos ha hecho disfrutar de jugadas espectaculares (algunos tuvimos que vivirlas en YouTube). Esto es un artículo para que se deje de criticar a Messi, el es un jugador sencillo, familiar, al que solo le interesa jugar al fútbol y pasar tiempo con su familia. Siento que hay una especie de pesimismo cada vez que oigo hablar de Messi. Si no es por compararlo con Maradona es para compararlo con Cristiano Ronaldo, si no es por compararlo es para sacar sus problemas financieros. ¡Basta ya! Ni Pelé ni Maradona tuvieron que pasar por toda esta tortura mediática a la que están sometidos los jugadores hoy en día. Eso también hay que valorarlo. Yo opino que tendriamos que dejar las comparaciones y las criticas que no tienen que ver con el fútbol, porque tarde o temprano, Messi se va a retirar y no podremos seguir disfrutando de su fútbol. Ya me he perdido a algunos cracks, por mi edad y sinceramente no quiero hacerlo con un jugador que puedo ver cada fin de semana en directo. ¡Que se acabe el Messimismo!

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2 thoughts on “¿Messimismo?

    1. Hola Carlos, como bien he escrito en el artículo, la prensa perjudica mucho a Messi, ahora vienen las teorías de lo que sucederá en los próximos penalties. El gesto de Messi fue de sinceridad hacia un compañero dentro del terreno de juego y un amigo fuera. La elección de los próximos penalties la tendrá Messi. Estando en el campo el es la primera opción para tirar, como lo es Cristiano Ronaldo en el Madrid, con lo cual no hay que abrir ningún debate. Y las “sonrisitas” en mi punto de vista no son sonrisas. Es un gesto que hace Messi cuando se falla una ocasión. No es una risa, es un gesto de disgusto por el error. Gracias por las imagenes.

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